La burbuja del tenis

Desde que apareció el coronavirus, nuestras vidas han cambiado en todos los aspectos. También el deporte profesional ha tenido que reinventarse para poder llevarse a cabo. Todos hemos oído hablar de la burbuja de la NBA, y ahora el tenis se ha unido a esta novedad para dar lugar a la burbuja del US Open.

El último Grand Slam de la temporada se ha unido al Masters 1000 de Cincinnati para llevarse a cabo en esta «burbuja» sanitaria, en la cual destaca el gran control y la falta de público. Es la quinta vez en la historia del torneo de Cincinnati que no se disputa en esta ciudad, sino que por motivos obvios se ha trasladado a Nueva York, junto con el Abierto de Estados Unidos.

Fuente: burbuja sanitaria US Open – puntodebreak.com

No todos los tenistas habituales decidieron viajar hasta Nueva York y participar en estas competiciones. Kei Nishikori, por ejemplo, tuvo que cancelar su participación tras haber dado positivo en coronavirus, y aunque unos días antes de empezar el US Open ya era negativo, mantuvo el “no” porque no estaba recuperado al 100%.

Otros tenistas como Nadal, Wawrinka, Monfils o Kyrgios, así como Carla Suárez, Halep, Bertens o Barty decidieron no viajar a la burbuja por motivos de salud, no estando cómodos con la idea de participar en un torneo así en tiempos de pandemia. Por su parte, Roger Federer o Fognini no han podido viajar debido a las lesiones.

Entre el 20 y el 29 de agosto se disputó el Cincinnati Masters, en el que no participaron todos los jugadores que aceptaron participar en el Grand Slam. Todas las finales, tanto masculinas como femeninas, y de dobles e individuales, se llevaron a cabo el sábado 29 de agosto, dos días antes de que comenzara el gran torneo de Estados Unidos.

Djokovic y Azarenka fueron los ganadores de las finales de individuales masculina y femenina, respectivamente. En cuanto a dobles, el español Carreño Busta y su pareja Miñaur, y la dupla Peschke y Schuurs se llevaron la victoria en sus partidos.

El pasado lunes, 31 de agosto, tuvo lugar el partido de apertura del US Open. El próximo 13 de septiembre se jugará la gran final, y aunque para algunos pueda perder valor porque no están todos los grandes del tenis, un Grand Slam sigue siendo un Grand Slam, y hay quienes aseguran que jugarán con todo para poder ganar.

Lo que muchos jugadores y aficionados han destacado es la pérdida de la magia a la que están acostumbrados en esta competición, toda la energía que los seguidores desprenden cuando están en el recinto. Todo eso se ha cambiado por la seguridad, el vacío de las pistas y gradas y la continua desinfección de todas las zonas, así como continuos protocolos sanitarios a los tenistas.

Queda claro que a partir de ahora nos tendremos que acostumbrar a las canchas vacías o reducidas, a los continuos controles sanitarios y a las nuevas adaptaciones de los deportes para poder seguir disfrutando de ellos a pesar de la dura situación en la que nos encontramos.

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