Memorias de un verano

Hay momentos en los que las palabras no salen. Se quedan enredadas en mi cabeza y nunca terminan sobre el papel. La fotografía siempre me salva. Con mi cámara puedo sentir la atmósfera que me rodea y hacer que todos mis pensamientos vuelen. Rodeados de palmeras, agua, sal y arena, las memorias de este verano quedarán para siempre en forma de fotografía.

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