Sobre una ciudad, un diablo e infinidad de crímenes

El personaje de Lucifer es mundialmente conocido por numerosas historias, relatos bíblicos o incluso cuentos de terror para los más pequeños. La exitosa empresa de entretenimiento estadounidense, Netflix, también ha querido hablarnos de este peculiar diablo, y lo ha hecho bajo la adaptación del popular personaje de cómic creado por Neil Gaiman y desarrollado por Mike Carey para DC Vertigo. 

Si bien es cierto que la serie de Lucifer poco tiene que ver con la historia que se cuenta en las ilustraciones de Gaiman, la producción de Netflix ha conseguido entrar en las listas de favoritos de multitud de personas por todo el globo terráqueo, y este pasado agosto, el tan esperado comienzo de la primera parte de su última temporada no dejó a ningún espectador indiferente.  

Lucifer, un ángel expulsado del cielo por su padre y condenado a gobernar como rey del Infierno durante toda la eternidad, está aburrido de su propia existencia. Por ello, decide abandonar el reino del inframundo y mudarse a la ciudad de Los Ángeles, para descubrir qué puede ofrecerle el mundo mortal. En seguida, en su camino aparece la inspectora Decker y, juntos, tendrán que aprender a resolver crímenes en la ciudad a lo largo de las cinco temporadas. 

Las series policiacas están a la orden del día en el panorama actual, y no es difícil encontrar la idónea para ti. Lucifer combina esta intriga policial con el humor tan propio de su protagonista, y la manera de lidiar con los conflictos internos y externos de su ser, así como la estética general de la serie, dan mucho de qué hablar. 

Esta última temporada tiene lugar desde el punto narrativo en el que Lucifer toma la decisión de regresar al Infierno y abandonar a Chloe, a pesar de todos los sentimientos que ambos comparten. Así, intentaría prevenir otra posible huida de sus demonios a la Tierra, aunque con un elevado coste. Mientras tanto, Decker intentará rehacer su vida y sobrellevar la tristeza refugiándose en su trabajo y el cuidado de su hija, y Maze, por su parte, compartirá su profesión. A lo largo del tiempo, los crímenes siguen acechando la ciudad estadounidense, y uno de ellos hará que el diablo que tantos sentimientos ha hecho levantar vuelva a su club nocturno, el Lux. De nuevo en la Tierra, aunque esta vez actuando de manera un tanto extraña.  

Desde ese momento, Lucifer y todo su entorno se verán inmersos en guerras fraternales, problemas de desconfianza e incluso un breve retorno a la época de los años 40, para ayudar a dormir a una pequeña humana. 

La serie es una producción amena, cómoda y divertida de ver. El cóctel que su director, Tom Kapinos, consigue crear gracias al buen ritmo de intriga, sorpresas y humor a partes iguales, convierten estos episodios en una mezcla explosiva con la que no puedes apartar los ojos de la pantalla.  

Es curioso cómo los asesinos quedan sordos en el momento del juicio, ¿no?

Lucifer Morningstar

Por su parte, Tom Ellis, actor que interpreta al icónico Lucifer, mantiene la esencia perfecta de su personaje, con una actuación y puesta en escena sublimes. Así mismo, Lauren German conserva ese empoderamiento femenino tan característico de la figura de la Inspectora, y su nivel de interpretación también se persevera, sin lugar a dudas, en un nivel altamente gratificante.  

Lucifer Serie

En general, el elenco elegido para abordar esta producción está escogido con muy buena mano, y todos los personajes son parte ya de una esencia familiar que, desde el minuto uno, permite a los espectadores empatizar con las historias que todos nos cuentan. Además, el enfoque que se da a las expresiones y sensaciones humanas, en mi opinión, es esencial y está realmente muy bien llevado. El sentimiento de abandono, la realidad de las emociones, la frialdad y, a la vez, intensidad de los sentimientos que se desarrollan, los fantasmas del pasado, y la importancia de la salud mental representada principalmente por Linda, la psicóloga especialista de Lucifer, son un detalle a tener en cuenta muy importante y curioso en los tiempos que corren. 

Por otra parte, es indudable la implicación que tiene en esta serie el amor, y como se presenta de manera sutil, pero a la vez como un elemento de construcción y destrucción masiva. El amor implicó la absoluta destrucción del equilibrio entre el mundo mortal y el Averno de forma casi irremediable y, a su vez, representa la unión de dos fuerzas antiquísimas como son el bien y el mal que suponen, a priori, los dos protagonistas. El amor como ente abstracto, pero omnipresente, es para mí una construcción excepcional en este proyecto.  

Lo que nos hace vulnerables está a veces delante de nuestros propios ojos

Lucifer Morningstar

Finalmente, y desde mi punto de vista personal, esta temporada se posiciona de manera diferente por ese ya mencionado viaje temporal que realizan todos los personajes hasta situarse en una época totalmente distinta a su actual, y merece una mención especial. En el 5×04, el Diablo se ve ataviado por atuendos de policía atípico, y sus productores abrazan el blanco y negro para rendir un satisfactorio homenaje a algunos elementos típicos del género noir.  

5×04; It Never Ends Well for the Chicken

Buscando ese concepto de originalidad, Lucifer nos teletransporta a Los Ángeles de 1946, un soplo de aire fresco cuya estética, además, es impoluta. El protagonista nos cuenta la primera implicación en la resolución de un crimen que tuvo en su vida, y el ritmo del episodio logra captar la atención del espectador de manera contundente, gracias a una investigación en capas que llevará a los propios personajes a dar lo mejor de sí mismos en la no tan simple resolución del caso del anillo robado de Lilith. Esos rasgos estilísticos tan marcados, la elegancia del blanco y negro y el contraste con la iluminación de las zonas por las que todo el equipo decide moverse, rinden culto a películas y cortometrajes de este género pasado, pero llenos de la originalidad y esencia del tan conocido Lucifer, y merecen mucho la pena. Además, la importancia de la banda sonora y la música en este episodio hacen de este un camino de emociones constante, y consiguen así que se posicione como uno de los mejores de la temporada, e incluso de la serie.  

A modo de conclusión, podemos afirmar que, en esta famosa producción de Netflix, y en especial en esta última temporada, todos los momentos de ingenio, desenlaces y carisma de su trama hacen que esta sea de un talle único y espléndido, muy recomendable para todo aquel al que le apetezca ser partícipe de una serie cuya dinámica es divertida e interesante, aunque, eso sí, siendo consciente de que no es un show ejemplar, sino más bien una comedia procedimental para disfrutar desde todas las perspectivas. 

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