Los chicos de la Nickel

El mes de septiembre regala novedades y comienzos; es el arranque después de un verano atípico. La editorial Random House proporciona a sus lectores un otoño lleno de voces extraordinarias como es el caso de Colson Whitehead. El autor de El ferrocarril subterráneo (Premio Pulitzer 2017) vuelve a ganar el Pulitzer (2020) con la conmovedora historia real de dos amigos (Elwood y Turner) que luchan por su supervivencia en un reformatorio llamado con su nombre ficticio Nickel que existió en Florida y estuvo en funcionamiento durante más de un siglo. Según la revista Time es una de las 10 mejores novelas de la década pasada. Además, es un Bestseller de The New York Times y es un libro que ha sido premiado con The Kirkus Prize, nominado al National Book Award y finalista del National Book Critics Circle Award. Una verdadera maravilla. Ahora, la pregunta es: ¿se merece Colson Whitehead su segundo Pulitzer?

Sin dudarlo ni un segundo la respuesta es un rotundo sí. Es un libro que esconde una profunda investigación detrás y centra su trama en la discriminación racial de Estados Unidos. Decía el gran José Saramago que “los escritores viven de la infelicidad del mundo” y es que Colson Whitehead se nutre del mundo injusto que le rodea y consigue plasmar la realidad de su país en una brillante historia contada en 219 páginas.

El libro de divide en tres partes: la primera cuenta la infancia de Elwood Curtis, la segunda su experiencia en el reformatorio y porqué se encuentra ahí y la tercera el crecimiento personal y el desarrollo profesional junto con los traumas del reformatorio que habitan en alguno de los chicos que han conseguido salir de este sitio aterrador con vida. La capacidad del autor de entremezclar situaciones del presente con flashbacks recónditos del pasado es maravillosa. Lo admirable es que hasta el último momento el lector piensa que entiende la historia y en los últimos dos capítulos todo gira 380 grados y uno se da cuenta que nada es lo que parece, que detrás de la explicación y el dolor se esconde una verdad mucho más oscura y desgarradora.

“Hay personas que te engañan, que te entregan vacío con una sonrisa en los labios, mientras que otras te roban tu amor propio. Debes recordar quién eres”.

Los chicos de la Nickel

“No soy negro, soy hombre”. Los discursos de Martin Luther King aparecen a lo largo de la obra como un símbolo de lucha para Elwood quien los analiza y sueña con un posible futuro digno. Esta magnífica novela cuenta el momento presente y el final de la segregación racial estadounidense de los sesenta y tal importancia sustenta el tema tratado que fácilmente se podría sobreponer a nuestro presente, véase por ejemplo el movimiento Black Lives Matter, que ha cogido impulso en los últimos años. Los chicos de la Nickel es sueños rotos, dolor amontonado sobre leyes insensibles e injustas, la verdad disimulada y guardada en un baúl, pero, sobre todo, es valentía y lealtad.

“Lo de ahí fuera y lo de aquí [el reformatorio] dentro es lo mismo, solo que aquí dentro nadie tiene que seguir fingiendo”

Los chicos de la Nickel

Los Chicos de la Nickel es un libro que hace reflexionar días después de haberlo acabado. Hace que uno se plantee la pregunta: ¿en qué mundo vivimos y en el cuál queremos vivir? Es de esos libros que no se olvidan jamás porque cada palabra está donde tiene que estar. Los pensamientos de los personajes fluyen con facilidad y las acciones muchas veces hablan por sí solas. De este libro se aprende que el silencio tiene su lenguaje propio. Sin usar la técnica del sentimentalismo el autor, sin duda, hace que el libro sea profundamente intensos y trascendental.

Título: Los chicos de la Nickel
Título original: The Nickel Boys
Traducción: Luís Murillo Fort
Autor: Colson Whitehead
Año de publicación: 2020
Editorial: Literatura Random House
Páginas: 224

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