La sublime armonía melódica de The Jayhakws

The Jayhawks son una célebre banda estadounidense. La calidad de su música remonta sus orígenes a mediados de la década de los 80s (1985), y la enorme calidad de sus temas se encasillan en un estilo musical propio clasificado como country rock alternativo; un estilo, además, muy afín a sus raíces norteamericanas. Han sabido impregnar esta distinción musical con pinceladas de folk o pop clásicos sin perder sus señas únicas de identidad y, actualmente, la atemporalidad del talento de este grupo de músicos es absolutamente indudable.

The Jayhawks se compuso de manera inicial por su vocalista y guitarrista Marc Olsson, su bajista Marc Perlman y su batería Norm Rogers, así como de su también guitarrista y vocalista Gary Louris. En su historia ha contado con la participación de numerosos músicos de gran rigor y talento y, en la actualidad, Louis y Perlman tienen el placer de compartir escenarios con el batería, vocalista y corista Tim O’Reagan y la teclista y corista Karen Grotberg. Su sonido de country rock fue un factor esencial y muy influyente en un enorme número de bandas de las décadas de 1980 y 1990 que tocaron en el circuito de Twin Cities. Un ejemplo significativo es Uncle Tupelo, banda musical autora de temas tan conocidos como Atomic Power o The Long Cut.

Con once álbumes de estudio, el último lanzado en 2020 bajo el título de XOXO, esta banda americana sigue abriéndose camino en un panorama musical en el que destacan sobresalientemente. Su genuinidad hace a muchos críticos denominar a The Jayhawks como “la mejor banda desconocida del planeta” y, sin lugar a dudas, tienen razón. En un mundo injusto con la música alternativa, este grupo consigue hacerse un hueco y resaltar en la medida de sus posibilidades, en parte apoyados por sus muchas discográficas a lo largo de los años, como American Recording

Francamente, no me veo capaz de escribir una canción mejor que Blue

Gary Louis

Sus álbumes fueron una progresión imparable, y su primer lanzamiento, Blue Earth (1989) nos reveló una marca y estilos inéditos de un country filtrado por una sensibilidad melódica que a nadie dejó indiferente. She’s not alone anymore o Two Angels atisbaban lo que sería un sonido que aún estaba en proceso de formación, pero cuya magia era evidente. Melodías y lírica se unían en la composición casi con hilos invisibles, y nos dejaban disfrutar de un grupo que tenía aún mucho que aportar. 

El siguiente disco, Hollywood Town Hall (1992) y el futuro imprescindible Tomorrow The Green Grass, uno de los mejores discos de 1995 y de toda la década, enlazaban unas melodías vocales e instrumentales que marcaban el alma de cualquiera que las escuchase, a pesar de que las ventas no llegasen como merecían. Blue, Bad Time, Miss Williams Guitars o I’d Run Awayson títulos que marcaron la historia de la música y supusieron un antes y un después en la misma, tratándose así de verdaderas obras maestras. Incluso podemos dar cuenta de que la canción que da título a este álbum de 1995 se usó en los créditos finales de la película National Lampoon’s Senior Trip, estrenada ese mismo año. 

En 1997, Sounds of Lies (y sus respectivos temas como el enérgico Big Star) Smile comienza a recordar al sonido de Lennon y The Beatles, añadiéndole al grupo cierta contemporaneidad, pero manteniendo la carismática voz y guitarra de Louris, y la increíble calidad musical que les caracteriza. 

Rainy Day Music en 2003, su séptimo álbum de estudio y en mi opinión uno de sus mejores lanzamientos hasta el día de hoy a pesar de todo, recobró esa aura que antaño poseían, e indudablemente se trata de oro acústico que, además, mejora cada vez que es escuchado. Stumbling Through the DarkTailspinAll the Right ReasonsSave It for a Rainy Day, Eyes of Sarahjane o Tampa to Tulsa son hitos en la historia del country alternativo, y representan incluso un lugar al que huir cuando el sonido del mundo exterior es tedioso, incómodo o incordiante. Casi incluso un refugio.  

Gary Louis ha creado en este disco algunas de sus composiciones más memorables

En septiembre de 2011 se publica Mockingbird Time, un disco que supuso el regreso de la banda y de su miembro inicial, Mark Olson, y ocupó altos puestos en importantes listas de álbumes como Billboard 200 o Tastemaker. Se convirtió en el lanzamiento más alto de su carrera, y nos dejó temas tan emblemáticos como es She Walks In So Many Ways.  

Es, fácilmente, el álbum más fuerte y más limpio del grupo desde su obra maestra Hollywood Town Hall de 1992

En 2016, The Jayhawks vuelve a anunciar un nuevo trabajo que se lanzaría a mediados de año con Sony Legacy Recording, y supuso una cohesión estilística que daba mucho de qué hablar y que resultó, cuanto menos, inspiradora. Supuso un acierto para la crítica y, décadas después de sus inicios, seguían demostrando que su talento era imparable.  

El primer tema del disco, Quiet Corners & Empty Spaces, constituye una de las mejores y más apabullantes canciones lanzadas por la banda, así como Isabel’s Daughter o The Devil Is in Her Eyes. Además, es curioso destacar el apoyo que recibieron por parte de Peter Buck, guitarrista del extinto, pero enormemente talentoso, grupo de música R.E.M.  

Por último, Back Roads and Abandoned Motels (2018) es el décimo álbum de la banda y recopila, en general, canciones que se escribieron para proyectos anteriores y a los que vuelven a darles vida. Mezclan fórmulas que tratan de seguir la esencia del grupo y, además, unen todos los estilos que tanto les caracterizan, como las sublimes melodías y el clásico folk-rock. Un regreso absoluto al sonido más orgánico de su exitoso Rainy Day Music. Nos deja canciones como Everybody Knowscuya letra nos muestra las consecuencias de la fama y el éxito en la vida de una celebridad, y que ya conoció la luz alrededor de su séptimo álbum de estudio. 

En estos últimos años, The Jayhawks ha demostrado al mundo la validez de sus composiciones y la importancia de su duro trabajo y constancia. De hecho, la banda ha sido honrada con una estrella en el mural exterior del club First Avenue de Minneapolis, un reconocimiento que se otorga a artistas que han tocado espectáculos con entradas agotadas, o que han demostrado una contribución importante a la cultura del emblemático lugar.  

Apuntan alto y siguen siendo un grupo muy prometedor, que, además, el año pasado nos deleitó con un concierto extraordinario en Madrid. Afortunadamente, en CAMS tenemos el honor de poder anunciar que en 2021 vuelven a pisar los escenarios de nuestra capital en la Sala But, ¡y no podemos tener más ganas! 

Sin lugar a dudas, The Jayhawks llevan demostrando ser una de las mejores bandas estadounidenses desde hace más de 30 años, y sus armonías vocales y su habilidad para crear melodías sublimes hacen que este grupo sea una de las mayores joyas que, por suerte, conserva la historia de la música en este momento.  Y merecen ser escuchados.

  

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