Demasiadas Mujeres, el renacer de El Madrileño

C. Tangana necesitaba seguir creciendo, descubriendo. Si hay algo que nos ha demostrado el artista madrileño, es que no tiene techo, que su música traspasa fronteras y géneros. Demasiadas Mujeres y Tú me dejaste de querer, adelanto de su nuevo proyecto, El Madrileño, volvieron a ser ejemplo de ello. Una unión de su característico sonido urbano y la música más tradicional de una España castiza dan alas a un nuevo triunfo de Antón Álvarez.

Un veneno fue el punto de encuentro. C. Tangana sabía qué quería ofrecer a partir de aquel entonces y, guste o no el resultado, debemos reconocer que estamos ante otra genialidad de Puchito. El Amor, marcha procesional de Rosario de Cádiz, introduce una España rural al detalle, con sus campos amarillos y sus calles perseguidas por los ecos del pasado.

En su cementerio, varias mujeres esperan, con rostro serio, ropa negra, lujosa, y uñas largas, la llegada de un difunto C. Tangana. Demasiadas mujeres que se han ido de su lado por su forma de amar, por su manera de huir.

Pucho se confiesa ante el sacerdote, y ante el espectador. Mira directamente a través de la rejilla del confesionario para que entendamos cómo siente sus palabras. Mientras tanto, imágenes de distintas mujeres nos cuentan cómo ha sido su vida durante los últimos años.

En el cementerio, algunas lloran desconsoladamente, otras susurran bajo sus velos. Suena un retazo de La Campanera y aparece su yo anterior, un niño con la inocencia de Joselito que recorre el pueblo en bici y encuentra el futuro en el camino. El niño vuelve a casa. En su recorrido escuchamos La Campanera, recordándonos a esa España rural y música popular, la nostalgia se apodera de nosotros. Y, tal vez, también lo hace de El Madrileño.

No me puedo olvidar
de la que que se fue
con mis ganas de amar,
mis ganas de vivir,
no las he vuelto a encontrar

Demasiadas mujeres, El Madrileño

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