El París más bohemio de la Francia actual

Francia siempre se ha alzado en Europa como uno de los centros artísticos e históricos más importantes de la historia de la humanidad. Su capital, la ciudad del amor y la luz, es una de las ciudades europeas más importantes del mundo, y su bagaje cultural es incalculable. Más allá del Louvre, el Museé d’Orsay o el Centro Pompidou, París está repleta de arte en todos sus estilos y variantes, y la concepción de este que contempla se adapta a cada uno de los amantes de las muestras artísticas.  

París supone una de esas ciudades mágicas en las que podríamos perdernos semanas completas y aún seríamos capaces de volver cientos de veces y seguir sorprendiéndonos con rincones desconocidos. Las facetas que nos ofrece la capital francesa son incalculables, y el arte se expone de tantas maneras que puede rendirse ante tus pies de manera distinta e inmediata. Además del arte que se puede encontrar en los diferentes museos de la ciudad o en los diversos monumentos de épocas presentes y pasadas, el París más bohemio puede ser apreciado en todas sus calles. 

La colina de Montmartre es un imprescindible una vez se decide visitar París. Sus escaleras eternas consiguen elevarte por los cielos hasta llegar a su monumento más especial y espiritual, el Sacré-cœur, cuya imponente arquitectura y, además, las vistas que ofrece de los tejados de París, son impresionantes. Sin duda es uno de los lugares más privilegiados de la ciudad, y su barrio principal, el conocido por la plaza de los pintores, es un lugar donde apreciar el arte urbano de gente de a pie con un talento indudable.  

París bien vale una misa

Enrique de Borbón

Por otro lado, la céntrica zona de SaintGermandePrés no puede ser ignorada. En este barrio a las orillas del Sena, numerosas piedras que datan del año 557 y algunos restos de construcciones anteriores al año 1000 pueden visitarse, y es el barrio de vivienda habitual para poetas, pintores, artistas, intelectuales y toda clase bohemia de la capital, en especial aquellos que buscan enseñar al mundo el más puro y sentido jazz sound. 

Otro imprescindible mucho más moderno y urbanita es el conocido distrito Montparnasse. Su origen se remonta al siglo XVIII, y actualmente se le considera una de las zonas más festivas a las que desplazarse. En sus calles pueden ser vistos los más diversos eventos, y no es de extrañar que en un paseo por medio de las plazas de este lugar pueda uno toparse con cabarets o espectáculos de danza que parecen sacados de un importante festival internacional.  

En cuanto a arte contemporáneo se refiere, uno de los centros más recomendados podría ser la Galerie Daniel Templo —con su más puro estilo Andy Warhol—, que alberga artistas del calibre de David Lachapelle o Gérard Garouste, así como Paris La Défense Art Collection, una colección situada al aire libre en el corazón de la ciudad financiera de la capital.  

Por supuesto, no es posible olvidarse de los más grandes clásicos del arte histórico de París. Su maravillosa arquitectura visible en l’Arc du triumphe, la Tour Eiffel, Nôtre Dame, la sublime Saint-Chapelle o Le Château de Versailles, dejan la piel de gallina a todo el que llega a estos monumentos. Renacimiento, Barroco, Expresionismo y Neoclasicismo se unen en perfecta armonía para engrandecer a esta hermosa y completísima ciudad.  

Esa calle parisina en un amanecer de junio, y toda la extraordinaria, inconcebible multiplicidad de las cosas visibles

Czeslaw Molisz

Además, la sensación de poder apreciar en el interior de la majestuosidad del Museé du Louvre obras tan sublimes como las esculturas de Eros y Psique La Venus de Milo, y cuadros de tantísima calidad como lo son La Balsa de las Medusas, La Virgen de las Rocas La Libertad Guiando al Pueblo es absolutamente incomparable. Al igual que ocurre cuando pisas por primera vez Le Museé d’Orsay y aprecias las mejores obras del Impresionismo mundial de Manet, Monet, Van Gogh o Rembrandt.  

A modo de conclusión, es innegable la necesidad del ser humano de entenderse y analizarse a través del arte. De acuerdo con su definición oficial, el arte es una actividad en la que el hombre recrea, con una finalidad estética, un aspecto de la realidad o un sentimiento en formas bellas valiéndose de la materia, la imagen o el sonido, y es indudable que todos nos sentimos identificados con él de una manera u otra y que, a la vez, nos humaniza. París es un centro artístico de referencia, ¡y desde CAMS os invitamos a dejaros llevar por la oportunidad de visitar sus calles y estilos únicos e incomparables! 

Fotografía: Sonia Cuevas

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