Geo Room, joyas y minerales

¿Cómo nace Geo Room?

Geo Room como espacio físico nace en 2016, pero yo llevaba ya muchos años haciendo ferias y mercadillos de minerales. Las nefastas expectativas de trabajo para mi generación, y la tremenda explotación laboral por salarios de miseria en las empresas, fue lo que me hizo lanzarme a dar el paso de «montármelo» por mi cuenta. Así empecé esta tienda de una manera bastante modesta y DIY, prácticamente yo sola, con la ayuda por supuesto, de mi pareja, familia y amigos.

¿Qué fue lo que te interesó tanto para empezar este proyecto? ¿Por qué montar una tienda sobre fósiles y minerales?

Soy hija de geólogo, así que es algo con lo que he estado en contacto desde muy pequeña. ¡Llevo prácticamente toda la vida rodeada de piedras!

¿Podrías contarnos la historia de algún objeto que sea de mayor interés?

Yo creo que probablemente lo que más interés despierta en la tienda son los meteoritos. ¡Poder llevarte a casa un trocito de un meteorito que cayó hace miles de años es increíble!

¿Qué tipo de clientes tenéis?

De todo un poco. Coleccionistas interesados en piezas especiales, gente relacionada con el mundo espiritual, personas que montan bisutería con piedras, hay quienes las usan para decoración, o para hacer un regalo original y único…

¿Es un negocio muy reclamado?

En España no especialmente. En Estados Unidos, pro ejemplo, sí que está muy extendido. Aquí los «pedreros» somos todavía un poco bichos raros, pero cada vez hay mayor interés por estos tesoros de la tierra.

Tenéis proveedores de muchos lugares del mundo, ¿cómo fue empezar y cómo habéis ido evolucionando y expandiendo el negocio?

Ha sido todo muy natural, porque como te comentaba, llevaba muchísimos años asistiendo a ferias y eventos del sector, prácticamente desde pequeña. Es increíble poder relacionarte con gente de tantos países distintos, conocer la fuente de la que proceden los materiales que vendes, es algo maravilloso.

En cuanto a la expansión…no soy una persona muy ambiciosa, no quiero tener una cadena de tiendas de minerales con 100 empleados. Mi único objetivo es poder mantenerme a mí misa y poder seguir dedicándome en persona y con pasión a este trabajo.

¿Qué es lo que más se vende? ¿Por qué?

Supongo que en la actualidad, lo que más se demanda son los minerales a los que mucha gente otorga propiedades metafísicas o espirituales, pero también como obsequios, sobre todo bisutería con piedras naturales. Imagina que por Navidad te regalan un colgante con un fósil de hace 150 millones de años…¡muchísimo mejor que unos calcetines!

¿Cuándo empezasteis con la tienda online? ¿Ha supuesto un cambio relevante?

Yo era muy reacia (quizás lo sigo siendo) a vender online este tipo de artículos, porque son muy particulares. Cada artículo es único, los minerales no se fabrican en serie, cada uno tiene un patrón determinado, y considero que siempre es mejor escogerlos en persona. Lamentablemente, la pandemia hizo que mucha gente dejara de poder venir personalmente a la tienda, por lo que empecé a montar la tienda online, con la que no paro de pelearme: soy más de tú a tú , de la interacción en persona.

Tenéis un blog de la tienda, ¿desde hace cuánto escribís en él? ¿De qué manera ha ayudado al negocio?

Me encantaría poder escribir más en el blog, me gusta compartir curiosidades sobre los minerales (suelo hacerlo en persona con quienes se acerca a la tienda), pero detrás de Geo Room solo hay una persona, y soy yo, y al final es imposible tener tiempo para todo: atender al público en la tienda física, responder teléfono, emails, mensajes de Instagram y Facebook, atender la tienda online, el chat de la tienda, hacer las fotos, editarlas, subir los artículos, preparar los envíos, limpiar las estanterías (a los minerales les encanta el polvo), reponer, mantener las redes sociales actualizadas, etiquetar artículos… ¡Una locura!

¿De qué manera ha afectado la COVID 19?

Me imagino que como a todos los pequeños negocios. Ha habido un bajón muy brusco en las ventas, sumado a un parón total de dos meses y medio de confinamiento, que ha implicado unas pérdidas tremendas. También se ha notado en la falta de turismo, ya que un porcentaje muy alto de mi clientela eran turistas. Afortunadamente, las ayudas para autónomos supusieron un pequeño balón de oxígeno, y además soy previsora y siempre guardo «algo» por si vienen malos tiempos.

¿Qué expectativas de futuro tienes?

Teniendo en cuenta que en 2020 el paradigma del tiempo ha cambiado, y que ahora no puedes hacer planes para más allá de dos semanas, ya que la situación es muy cambiante, no tengo unas expectativas concretas. Mi única meta es que la tienda siga funcionando aunque sea al mínimo. Tener que cerrar un proyecto en el que has invertido tanto (económica y emocionalmente hablando) sería tristísimo.

Ainhoa Arroyo, Carmen Arranz y María Valero

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