La invención de la soledad

El escritor estadounidense Paul Auster (Nueva Jersey, 1947) dice que “lo que obliga a leer es cuando sentimos que la obra es necesaria, escrita con una sensación de gran necesidad por parte del escritor de dejar que esa obra saliera a la luz”. La invención de la soledad es una de estas obras necesarias, tanto para él, como para nosotros. Está escrita en una soledad plena y profunda. Tenemos que sumergirnos en su lectura en un momento de paz y tranquilidad: en el aislamiento íntegro de nuestra persona. Le debemos, a Auster, la revelación de sus pensamientos y vivencias. Le debemos una lectura en silencio para penetrar en su mundo. ¡Tranquilos! Nos tenemos el uno al otro, pero la creación de su soledad nos invade: él escribiendo, nosotros leyéndole.

«Soledad como forma de retirada, para no tener que enfrentarse a sí mismo, para que nadie más lo descubriera.»

La invención de la soledad

La invención de la soledad es uno de los primeros libros del autor pues antes escribía únicamente poesía. Trata de la muerte de su padre y del proceso de escritura y de la soledad como leitmotiv. Se le conoce como un autor con estilo ligero y ágil; sin embargo, esta es una de sus obras más espesas. Al abandonar la poesía y pasarse al estilo de la prosa, Auster se enfrenta a sus primeros libros – con una densidad y oscuridad colosal – diríamos casi kafkanianos,

«Su muerte no ha cambiado nada; la única diferencia es que me he quedado sin tiempo. »

La invención de la soledad

Se divide en dos partes. Retrato de un hombre invisible, la primera, es el relato de la familia del padre, en la cual se descubre un secreto. Se trata de un duelo interno porque el padre acaba de fallecer. El progenitor es un personaje sobre el que Paul Auster no sabe qué decir, eso es el primer obstáculo del libro. ¿Cómo se construye un personaje con falta de características? Trata de explicar quién es su padre porque realmente no sabe nada de él. Ese es el arte que posee este escritor: definir el padre mediante el ambiente. Esta definición es un enigma y por eso no se agota su figura: los lectores se preguntan el porqué del enigma. De esta manera, Auster hace el personaje más atractivo. Se hace preguntas a medida que nosotros también: autor y lector llegan a los mismos interrogantes.

La segunda parte titulada El libro de la memoria trata de reflexiones varias de una manera más misteriosa, con un carácter más experimental y ensayístico. Aquí parece que ha cerrado la puerta de la muerte de su padre, pero ha abierto otra: el duelo de su hijo. El momento coincide con la separación de su mujer y por ello también se siente separado del pequeño. En el fondo, vive esto como una pequeña muerte, aunque realmente no lo sea como tal. El fallecimiento de del progenitor le enfrenta a la paternidad. Se aprecia esta clara búsqueda de Paul Auster como un niño que busca a su padre, pero al mismo tiempo es padre de su hijo y lo busca al sentir esta inmensa separación entre ellos. Cuenta la vida de otros hijos (Marina Tsvetáyeva, Mallarmé, el niño desaparecido en los carteles, Pinocho, etc), es decir, recurre a experiencias de terceros para coexistir con la situación que le pesa en el alma.

En esta parte de su escrito se descubre el símbolo de la habitación desde el punto de vista del significado que este lugar poseía para celebridades como Pascal, Ana Frank o Emily Dickinson. Trata de explicar habitaciones famosas y lo que estas significaron. Son pensamientos que pesan en la soledad del lector, concentran un texto espeso con una relectura necesaria, muchas veces.

Además, la idea del recuerdo ocupa varios capítulos puesto que, para el escritor, la memoria es lo único que queda y se llega hasta ahí renunciando. Es una profunda introspección de la memoria como pasado y futuro.

«Fue. Nunca volverá a ser»

La invención de la soledad

Es un libro necesario para entender que muchas veces la soledad, junto con la escritura, es nuestro único aliado. Unas veces, para sanar heridas, otras tantas, para agrietar nuevas.

Título: La invención de la soledad
Título original: The Invention of Solitude
Traducción: Mª Eugenia Ciocchini
Autor: Paul Auster
Año de primera publicación: 1982
Editorial: Anagrama
Páginas: 240




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