El azul es un color cálido

Julie Maroh

Amor mío, cuando leas estas palabras, habré dejado este mundo.

El inicio de esta historia es triste y gris, tal y como se muestra en las ilustraciones, con un tono muy apagado. En este relato, Emma leerá las páginas del diario de Clementine, en el que narra toda su adolescencia, sus inseguridades y todas las dudas y el miedo a ser rechazada por sus amigas.

Cuando viajamos al pasado, las ilustraciones pierden todo el color y el mundo se vuelve blanco y negro, excepto por el azul de dos personas, las personas que le gustaron a Clementine: la sudadera de Thomas y el pelo y los ojos de Emma.

Es un viaje de aceptación personal, en el que dejar de preocuparse por lo que piensan los demás y empezar a quererse a sí misma tal y como es, conociéndose como personas y descubriendo las diferentes caras del amor y el deseo.


Nosotros como lectores acompañamos a Emma en esa lectura del diario de Clem, y nos emocionamos con ella, cómo ambas tuvieron que esconderse entre secretos y mentiras para poder estar juntas.

Y al final de todo, el libro nos da una patada de realidad, después de haber leído y vivido toda una vida. Y sentimos impotencia, pero a la vez, paz y la calma del mar.

Te quiero apasionadamente… Y te quiero apaciblemente. Puede que el amor sea eso. Esta mezcla de paz y de fuego.

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