Sobre historias de Navidad y comedias románticas

Love Actually supone, sin lugar a dudas, uno de los clásicos navideños por excelencia. Con su divertida y amena trama, atrapa al espectador desde el primer minuto, sumiéndolo así en una travesía a través de diferentes personajes que protagonizan distópicas y peculiares historias de Navidad. 

El filme cinematográfico escrito y dirigido por Richard Curtis a modo de gran película navideña del siglo XXI fue estrenada en 2003 en los Estados Unidos, consiguiendo recaudar casi 7 millones de dólares durante ese primer fin de semana. Fue una producción con éxito de ventas desde su más temprano lanzamiento, y no es de extrañar si se observa la enorme calidad de la misma, así como la brillantez al compaginar cada historia que en ella se cuenta.

Niños, mensaje importante de vuestro tío Bill. No compréis drogas. Haceos estrellas del Pop, os las darán gratis

Bill Nighy

Esta comedia romántica utiliza el formato de múltiples historias cruzadas que se había empezado a utilizar en películas de la década de los noventa. De acuerdo con la exquisita sinopsis de Torreiro, Love Actually nos cuenta cómo el Primer Ministro británico se enamora de una mujer mucho más joven que él, entre las serias paredes del número 10 de Downing Street. A su vez, Daniel, que recientemente ha enviudado, trata de conectar con su hijastro Sam, de 11 años, que se ha cerrado en banda tras la muerte de su madre. Por otro lado, Jamie, un escritor que acaba de romper con su novia, va a Francia para escribir una novela, pero Aurelia, encargada de limpiar la casa donde vive, irrumpe en su vida. Asimismo, Sarah, una ejecutiva, se atreve a dar el primer paso hacia un compañero del que está enamorada, y Karen, una mujer con una tranquila y previsible vida sentimental junto a su marido Harry y sus hijos, sospecha que su esposo la está engañando. Por último, Billy Mack, una estrella de rock que intenta reverdecer sus antiguos laureles, cuenta con la ayuda de su manager, que ha vivido en primera persona la tormentosa carrera del músico, mientras Juliet y Peter, un matrimonio que se acaban de casar, descubre que el padrino de boda, Mark, está enamorado de ella desde hace tiempo. 

Love Actually

En cuanto a conexión con el espectador se refiere, la manera en la que se cuentan estas historias es sin duda el primer gran acierto del filme, ya que resulta prácticamente imposible que los protagonistas no conecten con aquellos que disfrutan de la película. Además, la consistencia inesperada de la misma ante la innegable encrucijada de personajes que se unen, separan, enamoran, desean e incluso duelen es sublime. 

Entre villancicos y guirnaldas, relatos tan puros como el del primer amor, historias románticas que ni siquiera empiezan y aeropuertos que suponen un universo propio de emociones, Curtis propone una producción que posee una enorme adhesión sentimental inquebrantable.  

Cuando la situación mundial me deprime, pienso en un aeropuerto. Dicen que vivimos en un momento de odio y egoísmo, pero yo no lo veo así [ …] Si lo buscan, se darán cuenta, que el amor, efectivamente, nos rodea

Por otra parte, y como no podía ser de otra manera, la banda sonora original del filme fue compuesta, orquestada y llevada a cabo por Craig Armstrong. Con temas tan conocidos como The Trouble with Love Is, Songbird, Wherever You Will Go,  All I want for Christmas is you Love Is All Around, la atmósfera musical en esta composición es esencial, puesto que supone un nexo de unión e incluso un hilo conector entre las distintas tramas simultáneas, además de crear una ambientación cuidadosa en sus detalles para regalarnos un retrato complementario de las diferentes versiones sobre el amor. 

Finalmente, cabe destacar que el hecho de que este proyecto encaje tan de lleno en la categoría de crowd pleaser, pero sin tratar de encasillarse en ella gracias al talento de Curtis, de su elenco perfectamente escogido, de los cambios de tono y retoques cómicos y, en ocasiones, dramáticos, pero expuestos con absoluta naturalidad, hacen una composición entrañable, divertida e irrepetible, a pesar de un guion poco escrupuloso, por no tratarse de una película ejemplar o elevada, ¡y durante estas fiestas no os la podéis perder! 

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