Navidad en verano

Estamos acostumbrados a relacionar la época navideña con el frío, la nieve, los jerséis y gorritos para poder salir a la calle, las bebidas calientes… lo típico de cada invierno, vamos. Pero, ¿alguna vez nos hemos imaginado cómo es pasar la Navidad en pleno verano?

Si nos ponemos a pensar en todos los países del hemisferio sur, nos daremos cuenta de que, mientras que para nosotros es invierno, ellos se encuentran en sus meses más cálidos, por lo que sus fiestas navideñas están más cercanas a la playa que a la chimenea.

Mi padre me cuenta muchas veces cómo eran sus navidades en Argentina. En el mes de diciembre, la gente está en sus vacaciones de verano, por lo que pueden hacer viajes largos. Él se iba al campo, con su familia, se juntaba con sus primos, sus tíos, sus abuelos… llegaban a juntarse hasta 50 personas en una casa, con una mesa enorme, en la que comían y bebían para celebrar estas fechas.

Lo que es habitual, es que cada familia lleve un plato para la mesa. Las comidas típicas son las más frías, para poder llevar mejor el calor, como pueden ser la ensalada de patata, un buen pionono, el pavo e incluso el tan famoso asado argentino, que normalmente se prepara al aire libre gracias al clima cálido de las fechas.

También hay quien prefiere acercarse a la playa para disfrutar con la familia y los amigos. Bajo la luz de la luna, la gente brindaba en la arena o dentro del agua, y aprovechaba el calor para darse unos baños en la costa.

Lo que es típico en estas fechas es celebrar todo al aire libre, con la familia principalmente, aunque también con amigos, haciendo regalos a los más pequeños y también lanzando fuegos artificiales y brindando a las 12 de la noche, abrazando a los seres queridos.

Pero la Navidad en el verano también tiene sus similitudes a las navidades en invierno: se decoran las casas con luces y se decora el árbol de Navidad, se espera a Papá Noel para que traiga los regalos, se decoran los pesebres o belenes…

Y aunque nos pueda resultar raro todo esto, alejarnos de la nieve y el frío en diciembre, no cabe duda de que es una experiencia increíble experimentar, aunque sea una vez en la vida, la Navidad al aire libre, en la playa y bajo el sol.

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