La fantástica música de Harry Potter

La música en el cine constituye un elemento fundamental. Los sonidos de los instrumentos nos presentan la fuerza, la emoción y la sensibilidad que las imágenes no pueden alcanzar, logrando así un todo. En el caso de Harry Potter, la música se ocupó de dotar de magia a todas sus aventuras junto a Ron y Hermione. ¿Quién no reconoce, tras apenas una nota, la banda sonora de Harry Potter? ¡Hasta los muggles saben de memoria Hedwig’s Theme!

Harry, Ron y Hermione

La saga cinematográfica de Harry Potter nos ha acompañado desde nuestra más tierna infancia, cuando veíamos por primera vez a un niño de ojos azules, gafas redondas y una extraña cicatriz en la frente que, por si fuera poco, ¡era mago! Además, su música, tan extraordinaria como misteriosa, ha quedado marcada en los corazones de los millones de fans de Harry Potter. Sin embargo, ocho películas supusieron que hasta cuatro compositores cogiesen la batuta en este mundo de fantasía. Por encima de cualquier otro, debemos resaltar la gran labor de John Williams, compositor de las tres primeras películas de saga. En otras palabras, el padre de la música que acompañó a Harry, Ron y Hermione en Hogwarts y, por supuesto, el músico que dio vida a Hedwig’s Theme, obra por excelencia de Harry Potter.

En este análisis me gustaría profundizar en la primera entrega de la saga: Harry Potter y la piedra filosofal, pues es la película desde la que extraeremos las grandes piezas que, a continuación, funcionarán como leitmotiv (en mayor o menor medida) durante la saga. Para una experiencia totalmente mágica, os recomiendo escuchar la playlist de esta película mientras leéis el análisis a continuación.

La banda sonora de Harry Potter y la piedra filosofal

La historia de Harry Potter, el famoso niño mago, comienza en Harry Potter y la piedra filosofal, la película más infantil e inocente de la saga que sirve como introducción para presentar a nuestros pequeños protagonistas, así como un mundo que se escapa de nuestras posibilidades, el de magia y hechicería.

Ya en la primera escena de la película, se nos presenta el leitmotiv principal de la saga, Hedwig’s Theme una obra dedicada a la lechuza de nuestro protagonista. Según Williams, el animal necesitaba una música que fuese fina y liviana. El compositor cumplió su cometido, y creó esta pieza basándose en una melodía dulce, donde sus notas estuviesen alteradas y los acordes fuesen menores, y todo aquello tenía un sentido, pues en un mundo de magia y, sobre todo, misterio, su leitmotiv principal no puede ser uno alegre, teniendo también en cuenta la infancia de Harry y las oscuras aventuras que se le presentarán durante la saga.

Para conseguir tal ambiente lleno de magia en el inicio de la obra, John Williams utilizó la celesta, un instrumento que, a pesar de su apariencia, pertenece a la familia de la percusión. Su sonido, como bien indica su nombre, es celestial. «Los pedales que tiene hace sonar las notas como una campana difuminada, es casi como una pluma de pájaro que está flotando», apuntó John Williams, dando por hecho que era la música ideal para Hedwig.

Tras la secuencia de las notas que han marcado un antes y un después en la música de cine, a la celesta se unen instrumentos de cuerda como los violines y el chelo con la intención de representar el vuelo de la lechuza, y, por supuesto, instrumentos de viento, metal y percusión para realzar la majestuosidad de la obra y conseguir que este leitmotiv quede incrustado en nuestra mente.

La llegada de Harry Potter y su maravilloso mundo

The Arrival of Baby Harry es un tema oscuro, pues nos presenta la escena en la que conocemos a Harry Potter, un niño huérfano que descansa en los brazos de Hagrid, quien tiene que dejarlo en la puerta de casa de los Dursley. En la propia pieza se incluyen frases del leitmotiv principal, mostrándonos así su importancia en la historia. Además, a través de la música, se nos presenta la compleja relación que existe entre Harry Potter y sus tíos.

A partir de ahí, comienza el viaje de Harry Potter por un nuevo mundo al descubrir que, al igual que sus padres, también es mago. En él, la música nos descubre lugares inimaginables, dejándonos apreciar a través de sus sonidos, el ambiente de cada uno de ellos. Así, conocemos el Callejón Diagón, Gringotts y, por último, el Andén 9 y tres cuartos. También nos hace descubrir personas a través de sus temas personales, como son Ron y Hermione, los que serán mejores amigos de Harry.

El siguiente tema al que debemos rendir un pequeño homenaje es, sin duda, Harry’s Wondrous World, donde Williams vierte todo su ingenio y marca personal. En esta pieza, el espectador pasa por distintos estados como la emoción o la diversión, pero también llega a entender el nivel de majestuosidad que nos encontraremos en el film con la entrada a Hogwarts, el Colegio de Magia y Hechicería.

Dentro del universo Hogwarts, hay una pieza que debemos destacar por encima del resto: The Quidditch Match. Para los magos y brujas del colegio, el Quidditch es el deporte rey, donde los equipos de las distintas casas de Hogwarts competirán entre ellos con el objetivo de atrapar la famosa snitch dorada. Este tema nos deja ver la capacidad de Williams a la hora de componer sus tan valoradas fanfarrias a lo largo de su trayectoria como compositor para bandas sonoras. Para la saga de Harry Potter, esta fanfarria constituye una marca personal en su deporte, como un himno.

Llegan tiempos oscuros a Hogwarts, y descubrimos las últimas piezas de misteriosas, miedosas y llenas de tensión, pues Voldemort vuelve a aparecer ante Harry para tener su primer enfrentamiento.

Para finalizar la película y, por lo tanto, el análisis, no podríamos dejar en el tintero una de las mejores piezas de la banda sonora: Leaving Hogwarts. El curso termina en el Colegio de Magia y Hechicería y todos los niños deben volver a casa, entonces comienza a sonar una marcha, un himno que recoge los sentimientos de Harry Potter y sus amigos tras haber vivido el mejor año de sus vidas.

¿Quién no cree en la magia después de escuchar esta banda sonora?

Deja un comentario