C. Tangana publica «El Madrileño», el álbum más importante de su carrera

Cuando en 2018 C. Tangana publicó “Un veneno” junto a Niño de Elche, el artista encontró un nuevo rumbo en la música. Tres años después nos presenta “El Madrileño”, un disco que considera el más importante de su vida.

El Madrileño
Portada de «El Madrileño»

Antón Álvarez, más conocido en el panorama como C. Tangana, ha traspasado fronteras con su nuevo trabajo, El Madrileño.

Corría el año 2018 cuando el artista, tras llevar años empapándose de música tradicional tanto española como latina, decidió dar un paso en su carrera musical. Así nació Un veneno, una canción que marcaría un antes y un después en su carrera. Desde entonces, el cantante comenzó a estudiar nuevos sonidos y formas para hacer algo que se escapaba de todo lo que había realizado antes.

G-Mix de Un veneno con Niño de Elche y José Feliciano

Ritmos urbanos, música tradicional, bossa nova, electrónica o flamenco son algunos de los géneros que ha conseguido fusionar en las catorce canciones que componen al que se refiere como el disco de su vida, El Madrileño. Sin embargo, el estilo no es la única barrera que ha borrado Puchito. Su mente ha volado más alto que ninguna, y nos ha regalado un álbum lleno de significado y colaboraciones inimaginables.

La primera concepción de C. Tangana en cuanto a El Madrileño era clara: “un álbum transgeneracional que impactase en la cultura española”.

Todos y cada uno de los elementos más tradicionales fluyen en perfecta consonancia con ritmos electrónicos o urbanos. El álbum es una mezcla peligrosa, pero estudiada para resultar perfecta sin caer en la nostalgia que provocan los versos de Alejandro Sanz o la Campanera de Joselito.

El Madrileño abre con Demasiadas mujeres, Tú me dejaste de querer, Comerte entera y Nunca estoy, cuatro temas que, en mayor o menor medida, han dado la vuelta al mundo.

Se tratan, sin lugar a duda, de una completa declaración de intenciones de la música y el impacto que quiere transmitir, por lo que no es de extrañar que constituyan las canciones más fuertes del disco y fuesen elegidas como singles.

Desde la Campanera en Demasiadas mujeres, el flamenco de La Húngara y Niño de Elche en Tú me dejaste de querer, pasando por los versos de Corazón Partío en Nunca estoy y llegando a la colaboración con el guitarrista y cantautor Toquinho en Comerte entera, estas cuatro primeras canciones del álbum nos transportan a distintas épocas pero, sobre todo, a la mente brillante y versátil de C. Tangana, un artista que ha conseguido revolucionar el panorama musical guiándose por sus gustos, sus referentes y su forma tan peculiar de hacer las cosas.

Pucho quería unir mundos en su trabajo, no solo a nivel generacional, sino también entre los colaboradores que formasen parte del proyecto. Así nacieron Nominao con Jorge Drexler y Hong Kong con Andrés Calamaro, dos estrellas de la música latina que coinciden por primera vez en un proyecto. Y de qué manera.

Destaco, entre el resto de canciones, Ingobernable y su respectiva colaboración con Gipsy Kings, en mi opinión, la joya de la corona de El Madrileño. Y no puedo cerrar este artículo sin nombrar Muriendo de envidia.

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