Cuando enamorado tú…

Lágrima de un silencio
desgarrador, oscuro,
que se convierte, poco a poco, 
en cándido perdido de ilusión carente.
Caos, ira; armonía, paz.
Arrancar al amor su flor temprana:
no te atrevas.
Bajo el paisaje lúgubre temblar:
ni herirte quieras.
Cuando, enamorado tú,
supones todo en tu limitación, contraria:
extremos opuestos;
pugna bajo un sol naciente, 
como en el ala el infinito vuelo, 
de Jiménez,
eres verdad, alegría, odio, inseguridad.
Constante miedo a la soledad.
Y créeme, te quiero,
pero a mí me quiero más.

Cristina Martínez

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