«El Madrileño», el eco de la tradición

El Madrileño lograba convertirse, en su primer día de estreno, en el álbum en español más escuchado en veinticuatro horas en Spotify. Sin embargo, el récord de C. Tangana no queda solo en esos números, pues la barrera más inmensa que ha derribado ha sido la generacional y, por supuesto, la de la industria musical.

El Madrileño es el eco de la tradición. Desde 2018, el artista ha estado centrándose en la música tradicional y popular de los países hispanohablantes para regalarnos este disco tan espontáneo como cuidado. Se ha empapado de sonidos, de grandes referentes e hitos de la música, de increíbles artistas con los que sumar, que no tapar. Podemos a referirnos a El Madrileño como el disco más maduro de Antón Álvarez, no solo por su experimentación, sino por la importancia que da, el respeto que tiene y el homenaje que rinde a todos aquellos artistas que han dedicado su vida a difundir la música de sus raíces.

C. Tangana ha logrado evadirse de lo que pide la sociedad o, más bien, de lo que creemos que pide. Se ha metido la industria musical en el bolsillo haciendo las cosas a su manera, y es que el personaje madrileño es una representación de la España más pícara, y es que nadie ha hecho las cosas como él. El hecho de aprender, heredar y, por supuesto, reunir a tantos artistas (no solo hablo de los colaboradores) en un solo álbum es, como poco, admirable. Pucho no ha inventado nada, pero sí ha transformado la forma que muchos tienen de consumir la música para que podamos disfrutar de la variedad y riqueza que nos ofrece. Por ello, os traigo un análisis de las piezas que conforman El Madrileño.

Fotograma de Tú me dejaste de querer

El amor, una marcha procesional del Rosario de Cádiz, nos introduce Demasiadas mujeres, primera canción del álbum. Así es como C. Tangana declara que El Madrileño cuenta con música tradicional, porque, ¿hay algo más típico y sentimental que la Semana Santa en España?

Y eso no es todo, porque además de que la canción rompa con una base electrónica, el artista no quiso olvidarse en esta presentación de Joselito, el pequeño ruiseñor, y podemos escuchar las primeras notas de su famosa Campanera a lo largo de la pieza.

Tú me dejaste de querer se alza como la estrella del disco. En un principio, el riff pensado contenía referencias a Extremoduro, pero C. Tangana y Alizzz lo transformaron en uno de bachata. Junto a la rumba del estribillo, salió un tema sin precedentes acompañado de Niño de Elche y La Húngara, un icono del flamenco.

Comerte entera es la sensualidad en música. La sofisticación en la voz de Pucho y el toque brasileño de Toquinho con la bossa nova, aportan al disco un momento gustoso, de gran placer.

Fotograma de Comerte entera

Nunca estoy, perteneciente al EP Bien : ( (2020), es la cuarta canción presentada en El Madrileño. Para muchos, no debería formar parte del álbum, pero yo debo romper una lanza a favor de la decisión de incluirla. La música tradicional y popular son las patas que sustentan el álbum y, en esta canción, no la encontramos en forma de ritmos, si no de versos. Esos guiños a Rosario Flores y Alejandro Sanz constituyen una enorme referencia para C. Tangana, puesto que son dos figuras clave en la música española.

C. Tangana ha cargado el disco de colaboraciones con grandes artistas, de esos que llevan un largo recorrido en la música, con el objetivo de homenajearlos. Pero, por supuesto, no se ha olvidado de los más jóvenes como es el caso del mexicano Ed Maverick. En Párteme la cara, podemos reconocer el enorme talento del joven mexicano, y es que su aparición junto al ritmo, la estética de la canción y los coros, hacen de este tema uno de los más sentimentales de álbum.

Ingobernable, junto a Tú me dejaste de querer, forma la joya de la corona de El Madrileño. En colaboración con Gipsy Kings, C. Tangana hace una rumba de tono desesperante, pues canta a una mujer inalcanzable en un entorno lleno de privilegios.

Fotograma de Ingobernable

Llegamos a Nominao, una de las composiciones más sorprendentes del álbum, pues cuenta con la colaboración del maestro Jorge Drexler. Entre el aura minimalista e intimista de la canción, la propuesta audiovisual que nos ofrece y el crossover histórico con Andrés Calamaro, Nominao se ha convertido en un hito de El Madrileño, el que une dos mundos.

Destaca incluso el G-mix de Un veneno pues, a pesar de llevar escuchando la versión original desde 2018, José Feliciano consigue dar el toque latino para conformar esa unión de la música tradicional de España con la latinoamericana.

Te olvidaste se corona como la pieza que nos transporta a otro lugar. El R&B, género utilizado para la canción, y la colaboración con Omar Apollo, un joven cantautor, consiguen llevarnos a su terreno a través de la canción más tranquila del disco.

Sin lugar a dudas, llegamos a una de mis grandes favoritas del álbum, Muriendo de envidia. En apenas tres minutos, esta canción consigue recoger tres géneros totalmente distintos que, unido al impecable tratamiento, es lo que le hace uno de los cortes más interesantes y especiales del álbum. Eliades Ochoa se suma a C. Tangana para comenzar con una rumba, dar paso a un trap más electrónico para saltar, al ritmo de las trompetas, a una salsa que lleva a Cuba por bandera.

Fotograma de Muriendo de envidia

CAMBIA!, junto a Carin Leon y Adriel Favela, se ha convertido en la favorita de muchos oyentes de C. Tangana. El ritmo y la compenetración de los tres artistas en la pieza nos invita a cantarla con el mismo buen humor con el que la interpretan.

A través de un acústico desafiante, Pucho nos presenta Cuándo olvidaré. La canción, a medida que avanza, además de conseguir un tono amargo, nos lleva en un crescendo muy sutil hacia un ritmo cubano. Entonces aparece la voz de Pepe Blanco sacada de una entrevista destacando la importancia de la música española, la de nuestras raíces.

Los tontos, junto a Kiko Veneno, aparece en El Madrileño para dar el toque de fiesta que necesitaba el álbum. En esta canción solo hace falta la guitarra, los coros y el entusiasmo de los artistas para hacernos un gran regalo en forma musical.

Para cerrar El Madrileño, C. Tangana cuenta con la colaboración del argentino Andrés Calamaro. Si faltaba por probar algún género en el disco, nos introducen el rock para acabar por todo lo alto.

Fotograma de Hong Kong

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