Dublín: tres paradas imprescindibles

Dublín (Irlanda) es una de las capitales más queridas para realizar un Erasmus o terminar los estudios. Es una de las ciudades más animadas de Europa y recibe los viajeros con una pinta de cerveza y muchos lugares y rincones que visitar.

El Parque St. Stephen’s Green

El Retiro dublinés es el parque más grande dentro del centro de la ciudad. Sus senderos fáciles para caminar se llenan en los días soleados.

St. Stephen’s Green fue un pantano en las afueras de la ciudad. El área se usó como tierra común donde la gente podía llevar a sus ovejas y otros animales a pastar. En 1663, el gobierno de la ciudad cerró el centro y vendió los terrenos circundantes. A medida que las casas comenzaron a surgir, el espacio verde se conservó como una especie de parque privado para los residentes adinerados que se mudaron a la zona.

Hubo varios intentos anteriores de abrir el parque al público, pero permaneció privado hasta 1887 cuando la ciudad aprobó una nueva ley a instancias de A.E. Guinness (un miembro de la famosa familia cervecera irlandesa) de abrir el parque a todos. Guinness pagó el rediseño del parque y este finalmente se abrió al pueblo de Dublín en 1880.

Durante el Levantamiento de 1916, el parque se convirtió en un campo de batalla cuando las fuerzas rebeldes cavaron trincheras y bloquearon las carreteras en un intento de formar un bastión contra las tropas británicas. Sin embargo, ambas partes pidieron un breve alto el fuego para permitir que el jardinero viniera a alimentar a los patos en el lago St. Stephen’s Green.

La estatua de Oscar Wilde

La comedia y tragedia del escritor Oscar Wilde se conserva en un parque de Dublín, capturada en una escultura de piedra colorida. Merrion Square se encuentra en el centro de Dublín y no está muy lejos del Trinity College. Es uno de los barrios más populares de la ciudad, pues fue el lugar donde vivieron muchos irlandeses ilustres. Incluida la casa del poeta W.B. Yeats (1865-1939) y la de la infancia de Oscar Wilde (1854-1900). Este descansa ahora dentro del parque, sobre una roca de cuarzo blanco, esculpida a partir de un colorido conjunto de granito pulido y piedras preciosas. El autor mira directamente a la casa de su infancia.

Su rostro puede parecer algo complicado hasta que se descubre la intención del escultor, Danny Osborne, cuyo objetivo era capturar lo que él ve como la naturaleza dual de Wilde: a la vez alegre y sombrío, a la vez representando una comedia y tragedia.

Wilde forma parte de una larga e histórica línea de escritores cuyos espíritus están profundamente arraigados en Irlanda.

Temple Bar

Temple Bar es el nombre del barrio de los mejores bares, locales nocturnos de moda y creaciones de artistas. Ahí se encuentran los mejores pubs irlandeses con su larga tradición. En Temple Bar hay más bares que en toda Noruega.

Se cree que la familia Temple es responsable del nombre. Sir William Temple era el rector del Trinity College y tenía su casa y sus jardines en el área que ahora se llama Temple Bar en Dublín.

Según cuenta la historia, en la década de 1960, se habían demolido bastantes estructuras antiguas de la ciudad. Debido al lamentable estado de deterioro de Temple Bar decidieron no destruirlo del todo. A lo largo de los años, se había convertido en un barrio marginal en el centro de la ciudad, lo que lo hacía intocable según los estándares modernos.

En la década de 1980, la empresa de autobuses Coras Iompair Éireann estaba preparada para desarrollar una gran estación de autobuses en Temple Bar. Mientras el plan iba en marcha, los edificios se alquilaron a precios bajos, lo que los convirtió en un lugar privilegiado para los propietarios de pequeñas tiendas, estudios de artistas y otras empresas basadas en el arte. Temple Bar en Dublín renació verdaderamente.

Resulta que las protestas impidieron que se construyera la estación de autobuses. Hoy en día, el Temple Bar prospera cada vez más. Durante el día hay ferias callejeras y tiendas para visitar. Por la noche los pubs turísticos se encargan del buen ambiente. Además, las calles adoquinadas y la arquitectura original también se conservan. ¿Quién hubiera imaginado que un barrio pobre del centro podría salvar la historia arquitectónica de una ciudad entera?

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