Beneficios del yoga para el cuerpo y la mente

Para muchas personas, la práctica constante del yoga se ha convertido en una medicina, en su momento de paz y equilibrio consigo mismo. A través de las asanas y la meditación, no solo desarrollamos la flexibilidad y la musculatura, sino que aprendemos a canalizar nuestra energía hasta convertirla en equilibrio para así, llegar a un estado mental de relajación. Si en el artículo anterior os expuse el yoga a través de su origen, ahora os invito a que conozcáis algunos de los beneficios del yoga para el cuerpo y la mente.

Beneficios del yoga para el cuerpo y la mente

A continuación, mostramos algunos de los ámbitos y beneficios del yoga para el cuerpo y la mente que se desarrollan con su práctica y, por supuesto, cómo lo hacen:

1. Flexibilidad

Estamos acostumbrados a la escasa movilidad. Quizá, por nuestro trabajo, debemos pasar horas frente a un ordenador. Esto hace que, con el paso de los años, el cuerpo pierda su movilidad y elasticidad natural.

En el yoga, a través de las asanas (ya sean de mayor o menor dificultad), movemos nuestro cuerpo a la vez que tensamos y destensamos los músculos. Una práctica constante, que podemos hacer en casa y en cualquier momento del día, conseguirá devolver la actividad a nuestros músculos.

2. Fuerza

En principio, el yoga puede parecernos una práctica inservible a la hora de tonificar, pero nada más lejos de la realidad.

Todos y cada uno de los ejercicios solo necesitan el propio peso del cuerpo para realizarse, lo que unido a la flexibilidad y el equilibrio, nos ayuda a trabajar músculos que antes permanecían totalmente inactivos y así aumentar su fuerza.

3. Equilibrio

Uno de los objetivos del yoga es, sin duda, el de unir todos los elementos que constituye. A medida que avanzamos en nuestro aprendizaje, mejoramos el equilibrio a partir de la realización de posturas cada vez más complicadas. Para ello, necesitaremos disponer de un control total tanto de nuestra concentración como de la respiración.

4. Corrección postural

La corrección de la postura a través del yoga es más que obvia. Gracias a la canalización de todos los elementos anteriormente explicados, nuestro cuerpo encuentra su postura correcta y natural.

Al principio, es una de los ámbitos que más nos costarán, pues para corregirlo, deberemos ser conscientes. Sin embargo, con el paso del tiempo, nuestra postura se adaptará a los ejercicios.

5. Respiración

En nuestro día a día, bajo situaciones que nos producen estrés, incluso ansiedad, nuestra respiración se vuelve agitada. Por muy exagerado que nos parezca, este hecho es dañino para la salud de nuestros pulmones.

Con el yoga, podemos ayudarnos a nosotros mismos. A través de las profundas respiraciones que hacemos, conseguimos llevar energía a todas las partes de nuestro cuerpo, fundamentalmente a los pulmones, órganos que, inconscientemente, no cuidamos.

6. Sistema inmunológico

Cuando la hormona relacionada con el estrés, el cortisol, se dispara debido a situaciones que nos provocan malestar, nuestro sistema inmunológico cede ante este problema pudiendo provocar una disminución en nuestra resistencia en cuanto a enfermedades o infecciones.

A través de la práctica constante del yoga, podemos lograr controlar esta hormona para que nuestro nivel de estrés baje y, por lo tanto, mejorar nuestro sistema inmunológico. Así, los beneficios del yoga para el cuerpo y la mente consiguen estar totalmente relacionados.

7. Sistema nervioso

Como ya sabemos, el yoga es una combinación de ejercicios dinámicos y ejercicios de relajación. Gracias a ello, conseguimos mantener un equilibrio en el sistema nervioso autónomo (compuesto por el sistema nervioso simpático y parasimpático).

8. Estrés

Es cierto que cualquier forma de deporte nos ayuda a descargar estrés. Sin embargo, el yoga va un paso más allá.

Debido a las respiraciones que realizamos, llegamos a un estado mental de control, estabilidad y concentración, lo que, según nos desarrollamos en la práctica, nos permite bloquear información de nuestro alrededor.

9. Claridad mental

Una vez acabamos nuestras sesiones de yoga, la práctica no termina. Cuando conseguimos conectar con nosotros mismos, adquirimos la consciencia mental, lo que nos ayudará a desarrollarnos mejor en nuestro día a día.

10. Autoestima

Mediante la conexión entre cuerpo y mente, aprendemos a autogestionar nuestras emociones y mejoraremos todos los ámbitos expuestos, lo que nos llevará a sentirnos mejor tanto con nuestro interior como el exterior.

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