WrestleMania 37: De vuelta al negocio

Álvaro Marcos

La pandemia por COVID-19 ha cambiado nuestra forma de vivir. Esto nos lleva a formular la misma pregunta que siempre tenemos en la cabeza: ¿cuándo podremos volver a la antigua normalidad? Si bien el mundo cada día parece estar más cerca del final, aún queda mucho trabajo por hacer y es mejor no hacerse ilusiones. A pesar de ello, el fin de semana pasado la empresa WWE decidió dar una oportunidad a sus aficionados de vivir su pasión de la forma más fiel posible a lo que siempre fue. Tanto la noche del sábado como la del domingo, la empresa líder en lucha libre profesional demostró no tener miedo al virus y acogió con los brazos abiertos a 25 675 aficionados en ambas noches.

El evento se celebró en Tampa Bay, concretamente en el Raymond James Stadium. Este estadio iba a ser la sede de la edición de la vitrina de los inmortales del año pasado, pero el impacto de la pandemia frenó a la empresa de Vince McMahon. Debido a las restricciones sanitarias, WrestleMania 36 tuvo que celebrarse en el Performance Center, a puerta cerrada y sin público. La expansión del virus esfumó las ilusiones de regresar pronto con el público presencial, por lo que hubo que adaptarse. Los primeros meses la programación siguió sin ningún tipo de público, lo que generó críticas, pues no se sentía lo mismo viendo los combates. No es ningún secreto que el público es un factor fundamental en los eventos deportivos, pues sus reacciones dan mayor prestigio e importancia a los acontecimientos.

Pasados unos meses, la WWE dio un paso adelante e incorporó público presencial con talentos de NXT. En otras palabras, la WWE durante su segunda etapa en la pandemia tuvo público presencial de trabajadores de la empresa, para así no exponer a nadie al virus y recuperar el sonido ambiente de los eventos que tanto se echaba de menos. Esta decisión mejoró de forma significativa la calidad de la programación, pero aún un cambio muy importante: el estadio. El Performance Center no dejaba de ser el gimnasio y centro de entrenamiento de luchadores, por lo que las instalaciones para albergar los espectáculos eran muy limitadas.

Finalmente, la WWE dio su último paso y el día 17 de agosto de 2020, la empresa anunció su traslado al Amway Center para establecer el WWE ThunderDome. Esta fue una forma innovadora de reincorporar al público real a los eventos sin violar el protocolo COVID. Una vez asentados, se reemplazaron los asientos por pantallas electrónicas, donde los aficionados desde sus casas pueden acudir a los eventos virtualmente. Para hacer esto, el espectador debe haberse registrado previamente en la página web del ThunderDome y luego iniciar sesión a la hora asignada. De esta manera, saldrá reflejado durante un periodo de tiempo en una de las pantallas del recinto y podrá verse su reacción en vivo, así como también escucharla. El audio de los presentes es mezclado con el audio de la arena para envolver el espectáculo en un ambiente lo más fiel posible al público presencial. Este salto tan importante y arriesgado tuvo muy buena recepción, y se decidió que este formato se mantendría hasta el próximo evento con público.

Ya son reiteradas ocasiones en las que WWE intentó traer algo de público de vuelta, pero todas fueron un fracaso. Las autoridades sanitarias no llegaron a un acuerdo hasta que finalmente les concedieron permiso para tener el público de vuelta en WrestleMania 37. Sin embargo, todo apunta a ser una excepción de dos noches, puesto que la empresa aún tiene contrato con el Amway Center para seguir realizando sus eventos en el ThunderDome.

Aún así, la gente se emocionó por volver a un evento de lucha libre de la empresa líder en vivo y no dudaron ni un segundo. Además, fue un evento histórico. Por segunda y última vez en la historia, el evento se realizó en dos noches, la del sábado 10 de abril y la del domingo 11 de abril. Cada noche contó con siete combates y una celebridad ajena a este deporte participando en el evento. El lema de este evento fue ‘‘Back to Business’’ —vuelta al negocio en inglés—, y la canción que le representó fue ‘‘Save Your Tears’’ del grupo The Weeknd.

Noche 1

La primera noche de la trigésimo séptima edición de WrestleMania la inauguraron Vince McMahon y todo el elenco de luchadores de la WWE. Fue una cálida bienvenida a los aficionados después de más de un año sin público real presencial en los eventos. Todos sintieron nostalgia y se emocionaron por poder hacer lo que aman delante de gente que les apoya. ¡Rhea Ripley se emocionó tanto que lloró!

Sin embargo, no todo fue emotivo y de color rosa. Una tormenta eléctrica invadió el Raymond James Stadium y retrasó el evento más de media hora. Algunos luchadores tuvieron que improvisar y salir a dar entrevistas antes de sus combates para hacer tiempo. Tras ello, el espectáculo comenzó con una actuación musical. Bebe Rexha cantó ‘‘America the beautiful’’ antes de la lucha de apertura.

Bobby Lashley (con MVP) derrotó a Drew McIntyre, reteniendo así el campeonato de la WWE

Un combate muy físico y con mucha intensidad fue la apertura de la primera noche. Tras casi veinte minutos de acción, el psicópata escocés no pudo resistir el mortal The Hurt Lock de Bobby Lashley, desmayándose y no pudiendo continuar la lucha.

Natalya y Tamina derrotaron a Carmella y Billie Kay; Lana y Naomi, Liv Morgan y Ruby Riott y Dana Brooke y Mandy Rose en un Tag Team Turmoil y ganaron una oportunidad por los campeonatos en pareja femeninos en la Noche 2

Un cuarto de hora de combate donde Natalya y Tamina ganaron la contienda entrando las últimas al cuadrilátero. El splash de Tamina finiquitó a sus rivales y certificó su oportunidad titular al día siguiente.

Cesaro derrotó a Seth Rollins

Una rivalidad muy personal que se resolvió en este combate. Tras unas secuencias de infarto y un combate bastante parejo, Cesaro le dio veintitrés vueltas a Seth Rollins y lo remató con un Neutralizer. Fue la primera lucha individual de Cesaro en WrestleMania, ¡y qué mejor forma que estrenarse con victoria!

AJ Styles y Omos derrotaron a The New Day (Xavier Woods y Kofi Kingston), ganando los campeonatos en pareja de Raw

Un New Day que pecó de confianza perdió sus campeonatos por pareja. Macharon al fenomenal AJ Styles hasta que este pudo darle el tag a su guardaespaldas Omos, quien debutaba en un ring esa noche. Los ataques de Xavier Woods y Kofi Kingston fueron totalmente inútiles, y fueron destruidos en minutos por el gigante.

Braun Strowman derrotó a Shane McMahon (con Elias y Jaxson Ryker) en la jaula de acero

Ni el ataque de los secuaces de Shane a Braun al principio de combate ni los múltiples intentos de escapar sirvieron. Braun Strowman rompió la celda con sus manos y arrojó a Shane desde lo más alto, para luego rematarlo con un Running Powerslam y ganar por conteo de tres.

Bad Bunny y Damian Priest derrotaron a The Miz y John Morrison en una lucha por parejas

Bad Bunny demostró que este era su sueño. El cantante puertorriqueño demostró el amor que le tiene a la industria e hizo una actuación formidable, dejando con la boca abierta a todo el público. El momento más destacado de la noche fue el Canadian Destroyer que Bad Bunny le hizo a John Morrison afuera del cuadrilátero. Damian Priest apoyó en todo momento al cantante y le ayudó a rematar a The Miz para ganar por conteo de tres. ¡Espectacular Bad Bunny!

Bianca Belair derrotó a Sasha Banks y ganó el campeonato femenino de SmackDown

Un evento principal histórico. Por segunda vez en la historia, una lucha femenina cerraba el evento de lucha libre más grande del año. Bianca Belair ganó el combate e hizo estallar de emoción al público. Sus padres estallaron de alegría y su marido celebró con ella en el ring.

Noche 2

La segunda noche la inauguró Ashland Craft con ‘‘America the beautiful’’ en versión country. Esta vez, no hubo condiciones meteorológicas desfavorables y el evento comenzó a la hora establecida.

Randy Orton derrotó a The Fiend (con Alexa Bliss)

El demonio intentó destruir a Randy Orton, pero para sorpresa de todos, una Alexa Bliss que chorreaba un líquido oscuro poseída por la hermana Abigail distrajo al terrorífico monstruo y Randy Orton con un RKO se llevó la victoria.

Nia Jax y Shayna Baszler derrotaron a Natalya y Tamina, reteniendo los campeonatos por pareja femeninos

La suerte no sonrió a las ganadoras de la lucha de la Noche 1. Shayna Baszler hizo dormir a Natalya con un devastador candado y las campeonas ganaron la lucha.

Kevin Owens derrotó a Sami Zayn (con Logan Paul)

Kevin Owens derrotó a Sami Zayn, lo cual sorprendió al invitado de honor de Sami, el conocido YouTuber Logan Paul. Sami recriminó a Logan, y este último le empujó harto de la increpación para luego levantar la mano del ganador. Sin embargo, K. O. derrumbaría a Logan Paul con un stunner.

Sheamus derrotó a Riddle, ganando el campeonato de los Estados Unidos

El guerrero celta y el bro dieron un buen combate. Riddle intentó aplicar un moonsault a Sheamus, pero fue directo a comerse la Brogue Kick y así Sheamus ganó la lucha tras la tercera palmada del conteo.

Apollo Crews derrotó a Big E en una lucha de tambores nigerianos, ganando el campeonato intercontinental

Pese a estar en su ciudad, Big E no pudo retener el campeonato. Cuando estaba a punto de ganar, un secuaz del nigeriano intervino en la lucha para hacer que Apollo se corone campeón intercontinental.

Rhea Ripley derrotó a Asuka, ganando el campeonato femenino de Raw

La japonesa sucumbió a la brutalidad de la australiana, quien apenas hace unas semanas debutó en la programación de la marca roja. Semanas después, se corona como campeona femenina en el escenario más grande todos.

Roman Reigns (con Jey Uso y Paul Heyman) derrotó a Daniel Bryan y Edge, reteniendo el campeonato universal

El evento principal no decepcionó. Una lucha intensa entre tres luchadores que tienen algo en común: tuvieron que retirarse temporalmente de la lucha libre. Se enfrentaron en una lucha física, brutal y llena de emociones, donde el campeón, con ayuda de su primo, retuvo con éxito el campeonato máximo de la marca azul, haciendo el pin a Edge y Bryan al mismo tiempo.

En definitiva, un evento que tuvo de todo, pero, sobre todo, nostalgia. Se echaba de menos al público en los estadios.

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