El innatismo del talento cinematográfico: Steven Spielberg

El director, guionista y productor Steven Allan Spielberg se posiciona en la actualidad como, posiblemente, el creador que más espectadores ha conseguido trasladar en las salas de cine. Universalmente reconocido, aclamado por la crítica y adorado por el público, Spielberg supone el director de numerosos largometrajes que son, cuanto menos, memorables. Un cineasta que siempre da de qué hablar.

Una joven promesa que ya prometía con tan solo veintidós años y su Amblin’, un cortometraje hippie donde se pone en exposición y de manera nula la amistad de una pareja joven de autoestopistas. Su vocación de estilo arty, colorida, fue un corto muy aclamado por la crítica .

Sin duda, el innatismo de su talento cinematográfico y con la cámara no tardó en convertirle en uno de los cineastas más jóvenes en firmar un contrato de trabajo con una cadena, que en seguida nos enseñaría todo el potencial de Spielberg.

Steven nació en el estado de Ohio, en 1946, y desde que era apenas un niño supo que su pasión era el cine y la guionización. Ya en su adolescencia, la 8mm le acompañaba en cada aventura que decía empezar a rodar, trabajando con maquetas y montajes que le transportarían al éxito indudablemente. Debido a los numerosos traslados por motivos laborales que su padre debía llevar a cabo, Spielberg vivió en diferentes zonas del territorio estadounidense, nutriéndose de las diferentes culturas que más tarde se unirían con sus ancestros judíos.

Un apasionado que no paraba de aportar un incalculable talento de narración en cualquier obra que creaba y anticipaba gran parte de los géneros que triunfarían en el nuevo Hollywood de la época, cabe hacer un repaso por la filmografía de este gran director de cine del panorama actual.

Como expresan una gran cantidad de críticos, Spielberg es especialista en la búsqueda de nuevas emociones. Con apenas doce años de edad dirigió The Last Gun, un cortometraje del antiguo Oeste y, más tarde, con tan solo dieciocho años se convirtió en director de su primer largometraje titulado Firelight, acerca de ciencia ficción.

Especialmente en la década de los 70s, Spielberg comenzó a grabar diferentes films y cortometrajes hasta llegar a uno de sus grandes débuts en la historia del cine: Duel —un diablo sobre ruedas—, en 1971. De acuerdo con Emilio De Gorgot, la historia de este film, acerca de un inofensivo agente comercial perseguido por un malvado camionero por la desolación de las carreteras estadounidenses, parecía en principio un modesto ejercicio de género para la ABC. Sin lugar a dudas, este largometraje dejó atónita a la crítica y a todos los espectadores que decidieron darle una oportunidad. Fue ganador de los Globos de Oro y, casi de inmediato, consiguió colocar a Steven Spielber, con apenas 25 años, en el camino del éxito de su futura carrera cinematográfica de élite.

Más tarde, en 1974, Steven estrena ante la gran pantalla su The sugarland Express, que, aunque bien es cierto que no fue demasiado conocida hasta la posterior exitosa carrera del director, en su momento la película se hizo un hueco de éxito en la crítica estadounidense. Gracias a las numerosas producciones ya realizadas, la Universal depositó en Spielberg la suficiente confianza para ser capaz de tener los medios para Jaws  —Tiburón— en 1975, un film que supuso un gran presupuesto y con un rodaje que resultó extremadamente accidentado, pero que dio sus frutos al convertirse en uno de los títulos más taquilleros de la historia.

Adoro el olor de las películas

Steven Spielberg

A finales de esta década, en 1977, George Lucas creó su maravillosa producción espacial bajo el nombre de Star Wars La guerra de las galaxias—, donde Spielberg aportó también efectos especiales significativos. Por último, nuevas producciones como Tiburón 2, Superman o King Kong siguieron demostrando que el cineasta estaba en el lugar de su carrera que más se merecía.

En la época de los 80s, por otra parte, aparecieron nuevos personajes en la filmografía de Spielberg, como Indiana Jones, exitazo de la época, o E. T. El Extrarrestre, sin duda una de las criaturas más famosas del cine por excelencia. En 1982 rompió los récord de taquilla en pocos días y, actualmente, solo podemos decir que este taquillazo fue superado una vez en la historia, en 1993, con Jurassic Park, otra de sus producciones que aún hoy en día en considerado cine de culto. Volviendo a la obra maestra que supuso E.T, en este film destacan una fotografía impoluta, así como un extremo cuidado con el detallismo y una esbeltez indudable en la creación de personajes y sensaciones.

A mediados de década, entre sus producciones más conocidas destacan Gremlins y Back to the future — Regreso al Futuro—, en 1984 y 1985 respectivamente, o el reconocido film de Poltergeist, el cual alberga siniestras historias de muertes trágicas y sucesos paranormales bajo su rodaje. Por último, cabe destacar la historia de The color purple —El color púrpura—, la cual conmovió en 1985 a infinidad de espectadores con una adaptación de una novela dramática en la cual se explicaba el duro tratamiento que diversas mujeres negras recibían en su entorno más cercano, con un sentimentalismo admirable. Asimismo, otro título que no puede ser olvidado es The Goonies, una de sus mejores historias y, en mi opinión, de los mejores film cinematográficos de la historia, la cual se ha convertido en película de culto gracias al viaje de un grupo de amigos en busca de un tesoro perdido.

La época de los noventa fue una sucesión de diversos éxitos y fracasos, como con Hook, su adaptación de Peter Pan protagonizada por el famosísimo Robin Williams, hasta que otra de sus creaciones le llevó a conseguir el reconocimiento de la Academia de Hollywood: los seis Óscar que se otorgaron a La lista de Schindler en 1993. Este fue, sin duda, uno de sus proyectos más personales, que decidió grabar en blanco y negro para mostrar con mayor emotividad del sufrimiento por el genocidio del imperio nacionalsocialista alemán. Títulos muy conocidos como la producción de Los Picapiedra, de Brian Levant, se unían a su historial de cinematografía.

Como ya se ha mencionado con anterioridad, en 1993 Steven saca a la luz Jurassic Park, un espectáculo ligero que resultó ser visualmente impresionante, donde además aplicaba las mejores herramientas de tecnología de la época, con una gran brillantez técnica y de suspense. Por último, las alabanzas al trabajo de este creador volvieron a su piel con la película Salvar al soldado Ryan. Este film bélico impactaba ya desde el primer instante en el que el Desembarco de Normandía aparecía en la pantalla, y supuso una creación brillante digna de las once nominaciones a Óscar que recibió, además de convertirse en el gran clásico del cine que hoy aún es.

Durante los tan ansiados 2000, Spielberg decidió dar un salto a su historia y volver a las exitosas producciones de ciencia ficción que en varios momentos de su vida le habían caracterizado. En 2001 se estrenó A. I. Artificial Intelligence, gracias una idea de su amigo Stanley Kubrik que nunca pudo llevar a cabo, con un despliegue visual y tecnológico habitual en el cineasta. Trajo consigo opiniones dispares entre los críticos, aunque siempre se apreciaron su capacidad para narrar un universo futurista con claves filosóficas, y la especial atención que puso en todas las cuestiones relacionadas con la niñez, el abandono y la pérdida de la inocencia. En 2002 sonaron dos grandes títulos del cine: Atrápame si puedes y Minority Report, la contraposición de una nostálgica caper comedy con un thriller de ciencia ficción como adaptación del complejísimo Philip K. Dick, y con un elenco de tan alto nivel como eran Leonardo Dicaprio, Tom Hanks y Tom Cruise, respectivamente.

Realmente no me miro mucho dentro de mí cuando estoy trabajando en un proyecto. Todo lo que soy se convierte en lo que la película es. Pero puedo cambiar; tú cambias

Steven Spielberg

En 2004, la comedia romántica de La Terminal narraba en un tono melodramático pero muy ameno la historia de un hombre obligado a vivir en un aeropuerto, y en 2005 vio la luz La guerra de los mundos, una adaptación de los mayores clásicos del género indudablemente, aplaudida y aclamada. Por otro lado, en 2011, Steven Spielberg sorprendía al panorama con un largometraje animado en 3D, Las aventuras de Tintin, con un resultado técnica y visualmente impecable, además de una trama entretenida y divertida a partes iguales. En este mismo año sacó War Horse, otro film bélico espectacular, y un año después Lincoln, uno de los últimos largometrajes del director. En ella, Spielberg representa una recreación de la lucha parlamentaria del presidente Abraham Lincoln por intentar aprobar la enmienda constitucional que abolía la esclavitud en los Estados Unidos. Un film político que fue descrito por la crítica como una de sus mejores películas desde hacía años.

En 2016 volvió a ganarse el aplauso de la crítica con Mi amigo el gigante, y en 2017 fue el autor de la famosísima producción de Los archivos del pentágono, con Meryl Streep como joya del elenco para recrear esta batalla entre periodistas y políticos por destapar las mentiras en su actuación en Vietnam de un gobierno estadounidense en auge. Finalmente, dos títulos más cierran su filmografía en 2018 bajo el nombre de Ready Player One, otro éxito de taquilla, y en 2019, con Men In Black: International y Cats.

Asimismo, no es raro denominar a Steven Spielberg como El Rey Midas de Hollywood, siendo uno de los directores más conocidos de la industria cinematográfica actual y, sin duda, uno de los más prolíferos y eficaces de toda la historia. ¡No os dejará indiferentes!

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