Entre Camelot y la Tierra Media


Podríamos decir que Tolkien ha sido uno de los escritores más influyentes de la literatura, incluso es considerado el padre de la fantasía épica. El Hobbit y El Señor de los Anillos han pasado a la historia, causando un gran impacto en la cultura popular, muy unido también a sus adaptaciones a la gran pantalla. 

John R. R. Tolkien fue catedrático en la Universidad de Oxford y profesor de Lengua y Literatura inglesa en Merton. Como tal, debía ser conocedor de las leyendas artúricas. De hecho, escribió La Caída de Arturo, un poema inacabado basado en la leyenda del rey Arturo.  

A continuación, haremos un viaje entre Camelot y la Tierra Media para analizar las influencias, similitudes y diferencias entre ambas obras de la literatura universal.  


El héroe 

(Arriba) Aragorn El Señor de los Anillos (Peter Jackson, 2003) / (Abajo) Rey Arturo: la leyenda de Excalibur (Guy Ritchie, 2017)

El rey Arturo es el héroe por antonomasia. Un joven que recibe la llamada a un destino superior a él, convertirse en rey de Bretaña, encargado de unificar los reinos de Inglaterra. Su propio apellido hace gala de su destino: Arturo Pendragon, hijo del dragón. 

Vemos el paralelismo con Aragorn, el que será rey de Gondor y dará inicio a la Era de los Hombres, tras la caída de Sauron y restaurando la paz en la Tierra Media. Al principio de su historia, rehúsa a usar su apellido, es solo un montaraz del norte. 

En ambos casos, el de Arturo y el de Aragorn, vemos una evolución hacia ese destino marcado. Merlín y Gandalf, que ejercen una figura de sabio, serán quienes ayuden a sus respectivos herederos a conseguir su objetivo. Por un lado, Merlín acompañará a Arturo a conseguir la espada Excalibur, que según unas historias, se encuentra presa en una rocas, o según otras, se la entrega Nimue, la Dama del Lago, un hada. Por su parte, la espada de Aragorn, Anduril, es reforjada de los fragmentos de Narsil, la legendaria espada de Elendil, Rey de los Dúnedain, que cortó el dedo a Sauron y le arrebató el anillo. Esta espada es reforjada por los elfos de Rivendel, criaturas, a la vez que la Dama del Lago, feéricas y etéreas. 

La compañía y su objetivo

Los Caballeros de la Mesa Redonda buscan el Santo Grial. El cáliz del que bebió Jesucristo en la Última Cena. Más tarde, se dice que recogería la sangre y el agua que le brotaron de una herida que le hicieron con una lanza mientras estaba siendo crucificado. Se trata de un objeto del bien. 

Por su parte, el Concilio de Elrond y el grupo que se formaría en este, la Comunidad del Anillo, buscan la destrucción del Anillo Único para poder vencer completamente a Sauron. De esta manera, el anillo está ligado a la esencia del mal y es una personificación de este. 

Ambos son objetos mágicos, míticos, a los cuales se les otorga ciertas habilidades, buenas o malas. El Anillo nubla el juicio de los hombres, les hace egoístas, y está dotado incluso de cierta “mentalidad”, ya que solo quiere estar con su amo, el único que lo puede usar para someter a todo el mundo a su voluntad. 

Por su parte, la evolución de las historias del Ciclo Artúrico se centra durante la edad media, época en la que el cristianismo tenía un gran auge y por esto el Santo Grial era un tema muy recurrente que ha llegado hasta nuestro días: podríamos tirarnos un buen rato hablando de todas las obras que incluyen al santo Grial, desde Las Nieblas de Avalon de Marion Zimmer, al Código da Vinci de Dan Brown, ¡incluso Sailor Moon o Transformers! 

(arriba) El Concilio de ElrondEl Señor de los Anillos (Peter Jackson, 2001) / (abajo) Los Caballeros de la Mesa Redonda – ilustración anónima del manuscrito Lanzarote-Grial (Michel Gandelet, 1470)

La codicia y el personaje sediento de poder 

Todo héroe tiene un antagonista. No necesariamente malvado, pero que se opone durante toda la trama o durante una parte, a su misión y es un obstáculo. Este es el caso de Lanzarote y Boromir. Ambos son hombres nobles, caballeros e hijos de reyes. Pero en un ataque de debilidad, cederán a sus deseos. Lancelot se enamora de la reina Ginebra, volviéndose indigno del Grial, causando la caída de la Mesa Redonda. Y Boromir sucumbirá a la tentación del anillo, causando el fin de la Comunidad. 

La despedida y el más allá 

(Arriba) Lady GaladrielEl Señor de los Anillos (Peter Jackson, 2001) / (medio) Peregrinación de la Reina Ginebra (John Collier, 1900) / (abajo) La Dama del Lago (Lancelot Speed)

Creo que una de las razones por las que nos gustan los cuentos de hadas y las leyendas medievales es esa sensación de nostalgia que nos dejan al final. 

Una de las cosas que más nos fascinan de la leyenda de Arturo es que no sabemos con certeza si existió de verdad. En la Historia de los Britanos y en los Annales Cambriae o Anales de Gales, libros históricos del  medievo, se habla del rey Arturo como un caudillo que participó en diversas batallas contra invasores. Sin embargo, muchos historiadores cuestionan la veracidad de estos textos. Tras la muerte de Arturo, Excalibur es devuelta a la Dama del Lago, que la sumergirá para siempre. Y él será llevado a la isla de Ávalon, una isla legendaria de la mitología celta, donde los árboles siempre estaban llenos de frutos y estaba habitada por hadas. 

El viaje de Frodo y sus amigos llega a su fin después de la coronación de Aragorn, cuando emprenden un último viaje hacia las Tierras Imperecederas, junto con los elfos, que también abandonan la Tierra Media dando paso a la edad de los hombres. Pero el dolor de Frodo es tan intenso que tiene que abandonar esta tierra para poder vivir en paz. Su cruzada ha acabado y los héroes pueden descansar en paz. 

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