Miguel Álvarez: «Soy más feliz desde que publico lo que me apetece»

Miguel Álvarez, más conocido como Migthel en redes sociales, es un fotógrafo y creador de contenido residente en Madrid. Desde que comenzó a interesarse en la fotografía, ha trabajado como fotógrafo en conciertos y eventos culturales. En sus redes, además de compartir su trabajo, realiza proyectos siempre relacionados con la música y la comunicación.

Miguel Álvarez Mightel
Miguel Álvarez (@migthel)

Antes de hablar de tu trabajo y obra, queremos empezar por indagar en tu pasión por la fotografía, ¿cómo y en qué momento nació tu interés?

La fotografía ha estado siempre en mi vida, ya que mi padre siempre tenía su cámara en la mano en cualquier evento o viaje. Yo nunca le había prestado atención. Una vez terminé mis estudios de Producción y Organización de eventos, me interesé por conocer otro ámbito de ese mundo laboral como era el técnico.

Así comencé a estudiar Iluminación y Tratamiento de la imagen y me interesé por la fotografía. En esa época, yo trabajaba para Rayden vendiendo merchandising, y un día quise llevarme mi cámara para seguir aprendiendo. Desde entonces no he dejado de hacer fotografías.

¿Cómo te defines y cómo definirías tu trabajo?

Además de fotógrafo, me defino como creador. Estoy presente en más plataformas y voy más allá de la fotografía. Al fin y al cabo, lo que he estudiado y trabajado ha sido por la música, y todo lo que haga tiene relación con ella.

¿Cuál fue tu primer trabajo profesional como fotógrafo?

Mi primer trabajo profesional fue con Rayden. No recuerdo si fue por el videoclip de B612 o por el libro «El mundo es un gato jugando con Australia» pero son recuerdos que guardo para siempre. En el caso del libro, me impactó muchísimo ver mis fotografías en los carteles de publicidad del metro. Son momento en los que sientes mucha adrenalina y, a la vez, satisfacción.

¿Qué te impulsó a compartir tus fotografías en redes sociales?

Tengo un conflicto con las redes sociales y con Instagram en específico en cuanto a ser creador de contenido. Cuando creé mi cuenta profesional (@migthel), las fotografías, por muy buenas que fuesen, no pasaban de doscientos likes. Sentía que no crecía, que mi contenido no interesaba, y llegaba a ser muy frustrante. En un viaje a Barcelona, mi amiga Alejandra, a la que siempre estaré agradecido, me dijo que lo que faltaba era que las personas compartiesen mis fotografías, que tuviesen algo que me distinguiese como creador, y así empecé a añadir texto en las fotografías. De repente, un día gané cientos de seguidores porque una persona muy conocida había compartido uno de mis posts. Es frustrante porque de ello aprendes que parece no importar tu trabajo, si no tu alcance y repercusión o influencia en la plataforma.

¿Te resultó difícil emprender tu trabajo?

Sí. Hay muy pocos creadores que pueden permitirse vivir de su trabajo. El mundo de la fotografía es muy difícil, está muy infravalorado y es inestable, ya que no dispones de trabajos fijos. Se trata de crear constantemente y hacer portfolio para llegar cada vez más lejos y, así, personas o marcas se interesen por tu servicio.

Además de crecer como fotógrafo, estás muy unido al mundo de la comunicación y has apostado por Twitch. ¿Qué supuso para ti comenzar en esta plataforma?

Twitch me ha cambiado la vida. Hace muchos años quería empezar un canal de YouTube y nunca lo hice por miedo. Me aterraba ponerme delante de una cámara y que todo el mundo pudiese verme. Durante la pandemia me encontraba fatal. Pasé de estar todos los días fuera de casa trabajando, de gira o en distintos eventos a pasar meses completamente solo en casa.

Llegó el momento en el que sentía que tenía que hablar con alguien de alguna forma. Entonces, mi amiga Bely Basarte empezó a hacer directos en Twitch, yo le veía y me entretenía muchísimo con su contenido, al igual que con el de Ibai. Gracias a ellos, decidí dar el paso y abrir mi canal de Twitch. Sin embargo, desde abril que tomé esas decisión, no me atreví a hacer mi primer directo hasta agosto. No lo hice por conseguir algo, sino por quitarme esa vergüenza y presión que siempre había sentido.

He aprendido a comunicar y a entender que, hoy en día, lo importante a la hora de crear contenido es hacer una comunidad. Siempre intento ofrecer contenido de calidad, pero a la vez me siento libre de hacer lo que más me apetezca. En mi canal comentamos programas, enseño entrevistas que he hecho de manera exclusiva, juego videojuegos, edito fotografías…ha sido un gran paso en mi vida del que me siento orgulloso.

¿Qué has aprendido de las redes sociales y qué errores crees que comete la sociedad en su uso? ¿Y los propios creadores de contenido?

Antes estaba mucho más preocupado por los likes y el alcance. Ahora, publico lo que quiero y me siento más lleno. La sociedad, en general, se obsesiona con creer que las redes sociales representan la realidad, y los creadores de contenido con los números. Yo decidí desintoxicarme de esa conducta y, desde que lo hice, estoy más cómodo con mi trabajo.

Ahora, ¿te sientes pleno?

Me siento feliz cuando me comparo con el Miguel de dieciocho años, cuando vivía en Sevilla. Anímicamente estaba mal y, más de diez años después, me valoro personalmente y, de igual manera, en el ámbito profesional. Ahora que lo veo todo con perspectiva, me siento orgulloso de mi recorrido, mis decisiones y mi manera de trabajar.

¿Qué otros fotógrafos o artistas te gustaría recomendar a nuestros lectores?

Del mundo de la fotografía, destaco a Gisela Jané, David Moya y Marta Mas Girones (leentrelineas). En cuanto a música, sin duda, a Ventiuno y Borja Navarro. Y, además, me gustaría nombrar a la artista Irene Pérez.

¿Cuál sería tu mayor sueño como fotógrafo?

Trabajar en la gira de un gran artista como Dua Lipa o Artic Monkeys.

Una canción que defina tu trabajo.

Himno del centenario, de Rayden. Tiene que ser una de Rayden por el hecho de que no solo trabajo con él, sino porque se ha convertido en un gran amigo y apoyo fundamental en mi vida. La canción habla de mí, de todo el equipo y cada una de las personas que lo apoya.

Una canción con la que relaciones tu vida.

Caronte, de Alba Reche.

Una canción que te haga sentir en casa.

Cold little heart, de Michael Kiwanuka.

Una canción especial.

Voy a decir dos. Nana triste de Natalia Lacunza y Guitarricadelafuente y Hoy empieza todo de Viva Suecia y Rufus T. Firefly.

Fotografías de Miguel Álvarez

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