Poemario Lúgubre — Flor Marchita

No me sostengo.
Mi alma es esclava 
de un dolor gris, oscuro,
y siento tan diminuto mi ser 
que estoy temblando.
En la soledad de un capullo virginal,
paseo el lúgubre temor de la existencia,
y suspiro sin apenas comprender;
una muerte equívoca nace de mí:
no estoy soñando.
Se muere el universo en agonía constante,
y no hay sol, ni luz, ni vida.
Mi interior sale de sí y conspira,
y por la vastedad del frío 
va ciego aquel que hoy no me salva.
No me ayuda.
No protege del ayer.
La muerte del mundo carga mi espalda, 
que no grita, no cesa, 
encandila y duele en sombra beige.
Nobleza, perdida, de miedo al no tener. 
Y reconstrucción no temprana,
por la que velo,
de la marchita flor que ves.

Cristina Martínez

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