La calidez del mar

Me levanto por la mañana y solo soy capaz de pensar en el verso de Neruda “necesito del mar porque me enseña”. La luz del amanecer se refleja en mi dormitorio. Ese resplandor rosa, anaranjado y amarillento que puede ser descrito como la perfección dentro del caos. Me despierto con el brillo del sol que sale del horizonte del mar como cada nuevo día. Me tomo el café en la terraza que desemboca en las olas delante de casa y mis ojos se iluminan y se recargan del reflejo del alba. Continúa leyendo La calidez del mar